Examen Ginecológico Anual

El examen ginecológico anual, también conocido como visita ginecológica, es un examen preventivo y de diagnóstico anual que sirve para mantener el bienestar de las pacientes femeninas, así como para monitorear cualquier condición física u hormonal en curso. Esta visita anual es una oportunidad para que los médicos aconsejen a los pacientes sobre cómo mantener estilos de vida saludables y minimizar los riesgos para la salud. El examen incluye un examen pélvico y mamario de rutina, y puede incluir una detección de enfermedades de transmisión sexual como clamidia o gonorrea.

Se recomienda que las niñas comiencen a realizarse exámenes pélvicos anuales entre los 13 y los 15 años de edad, pero ciertas afecciones médicas, como infecciones vaginales o retraso de la menstruación, pueden llevar a una consulta ginecológica a una edad más temprana.

Razones para un Examen Ginecológico Anual

Hay varias razones importantes para que las mujeres se sometan a exámenes ginecológicos anuales. Durante el examen, la salud ginecológica se evalúa a través de lo siguiente:

  • Antecedentes familiares de trastornos ginecológicos, especialmente cánceres
  • Examen físico de los senos
  • Examen interno de las regiones vaginal y pélvica
  • Prueba de papanicolaou para detectar cáncer de cuello uterino
  • Control general de altura, peso y presión arterial
  • Análisis de orina
  • Detección del virus del papiloma humano (VPH)
  • Detección de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Comprobar si hay infecciones vaginales

Además, el examen ginecológico anual presenta una ocasión adecuada para que la paciente consulte con su médico sobre irregularidades menstruales, métodos anticonceptivos, problemas menopáusicos o posibles problemas o disfunciones sexuales. En muchos casos, sobre la base de la edad o los síntomas del paciente, el ginecólogo puede prescribir pruebas adicionales, como una mamografía, un examen de densidad ósea, un seguimiento endocrinológico o un examen dermatológico de una lesión sospechosa.

Preparación para el Examen Ginecológico Anual

Debido a que este examen es de naturaleza tan íntima, es normal que las mujeres sientan algo de incomodidad a su alrededor, especialmente al principio de sus vidas. Es importante que las niñas y las mujeres recuerden que estos exámenes son cruciales para su salud y nunca deben evitarse debido a la vergüenza. Se convierten rápidamente en una parte rutinaria del régimen de salud de la mujer.

Las pacientes deben programar un examen ginecológico entre períodos menstruales porque el flujo menstrual puede interferir tanto con el examen físico como con los resultados de las pruebas de laboratorio. Durante 24 horas antes de la cita, las pacientes deben evitar las relaciones sexuales y abstenerse de insertar cualquier cosa en la vagina, incluidas duchas vaginales o productos vaginales, ya que estos pueden invalidar los resultados de las pruebas. Una paciente debe estar preparada para dar a su médico la fecha de su último período menstrual y a qué edad comenzó a menstruar, así como para proporcionar información sobre su historia sexual, incluidos los embarazos o abortos espontáneos. También se debe informar de cualquier dolor anormal o flujo vaginal.

El Procedimiento de Examen Ginecológico Anual

El procedimiento en sí no es complicado. Por lo general, el paciente proporciona una muestra de orina antes del examen. Se desnuda completamente y se pone una bata. Se le mide el peso y se le toma la presión arterial. Le informa al médico de cualquier información pertinente, incluida la fecha de su último período, y le hace cualquier pregunta que tenga sobre la menstruación, el comportamiento sexual, las ETS o la anticoncepción.

La paciente se acuesta boca arriba en una mesa equipada con estribos, en la que pone los pies. El ginecólogo primero palpará cada seno para detectar posibles bultos u otras anomalías. Luego, el médico, con guantes quirúrgicos, inserta una mano en la vagina de la paciente para examinar toda la región pélvica y asegurarse de que esté bien anatómico y fisiológico. Se toma un frotis de Papanicolaou con un hisopo insertado y se transfiere a un portaobjetos para su análisis microscópico. Finalmente, el médico inserta un dedo enguantado en el recto del paciente para verificar si hay anomalías rectales.

Consideraciones del Examen Ginecológico Anual

Aunque muchos todavía recomiendan chequeos anuales de rutina, algunos ginecólogos y organizaciones ginecológicas han determinado que no todos los pacientes, dependiendo de su edad e historial médico, requieren un chequeo todos los años. Algunos ginecólogos creen que solo se requieren exámenes cada dos años, o incluso cada 3 a 5 años, y que no es necesario realizar pruebas de Papanicolaou anualmente en todos los casos.

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